Una parada ocasional me ha resuelto más de lo que esperaba Hay momentos en los que el cuerpo te obliga a parar. No avisa, no negocia; simplemente te frena. En mi caso fueron 52 días sin coger la bicicleta. Un golpe, una costilla rota y tres fisuras me obligaron a bajar el ritmo de golpe y a aceptar algo que a muchos nos cuesta más de lo que queremos reconocer: parar. No han sido días fáciles. Cuando estás acostumbrado a salir, a rodar, a sentir esa libertad que te da la bici, el parón pesa. Se hace largo. Incluso desespera a ratos. Pero con el paso de los días empiezas a darte cuenta de algo curioso: el tiempo sigue estando lleno de cosas buenas, aunque cambies la manera de vivirlo. He paseado más, y lo he hecho sin prisa. He hecho planes sencillos, de esos que normalmente dejas para “otro día”. He estado más presente en lo cotidiano, en detalles que antes pasaban desapercibidos. Son cosas pequeñas, sí, pero también llenan. Y en ese ritmo más lento descubres otra forma de disfrut...
La propuesta para agosto de 2023 será bastante distinta a lo que solemos hacer habitualmente. En esta ocasión seguiremos con total fidelidad el trazado de la EuroVelo 1, aunque lo recorreremos en sentido inverso al habitual. En lugar de avanzar hacia el norte, pedalearemos de norte a sur, en un itinerario de casi 400 kilómetros que, como a nosotros nos gusta, discurre muy pegado al mar. Gran parte del recorrido coincide con el Camino de Santiago Portugués, lo que añade un atractivo especial al viaje. Esto nos permitirá apoyarnos en la extensa red de albergues que existe en Portugal y, al mismo tiempo, compartir camino con peregrinos llegados de muchos lugares. Esos encuentros, las conversaciones improvisadas al final de la jornada y las pequeñas historias que cada viajero trae consigo forman parte de la esencia de este tipo de rutas y enriquecen la experiencia mucho más allá de los kilómetros recorridos. Pero el planteamiento de la aventura guarda todavía otro ingrediente que despierta...