lunes, 19 de enero de 2026

BTT en la Montaña Central: frío, desnivel y mucho carácter.



Salimos de Bueño con una temperatura rondando los cero grados, ese frío invernal que al principio se hace notar, pero que pronto pasa a un segundo plano cuando el desnivel empieza a acumularse. Desde el inicio seguimos, casi en su totalidad, el trazado de la Montaña Central, una ruta de BTT tan exigente como coherente, diseñada con gran acierto por Víctor Guerra y pensada para disfrutar de la media montaña asturiana en estado puro.


 

Los primeros kilómetros discurren junto al río Nalón, por pistas rurales paralelas al cauce. Es un tramo ideal para calentar, rodar con tranquilidad y entrar en ritmo antes de que la ruta muestre su verdadero carácter. Poco a poco dejamos atrás el río y comenzamos a atravesar pueblos como Fuejo, La Mortera o Peñerudes. Para superarlos, toca afrontar un fuerte desnivel que nos hace entrar definitivamente en calor. Los caminos, aunque arreglados recientemente, no son sencillos de rodar; aquí la BTT se gana a base de paciencia y buen desarrollo. Un vecino nos lo resumió con humor: “estos son caminos para los burros”. Avisados quedamos.


 La llegada a Viapará se realiza por una carretera en buen estado, un tramo cómodo que sirve para recuperar antes de que empiece otro de los puntos clave de la ruta. En Viapará arranca una subida seria: dos kilómetros y medio hasta Les Cabañes, constantes y exigentes. A continuación, se inicia un descenso rápido y técnico, primero por pistas en buen estado, después por zonas cementadas y, ya al final, un tramo de piedra muy desgastada que, con fuerte pendiente, exige bajar con cabeza y sin prisas.



Seguimos sumando metros positivos por una carretera comarcal que enlaza los pueblos de Muriellos, Felguera, La Granja, La Cantera y Las Tejeras. Al llegar a Llamo, tomamos la señalización hacia la mina de Texeo. Desde ese punto comienza una de las subidas màs bonitas del día: una pista en estado excelente, exigente y constante, que nos lleva hasta Cuchupuercu y culmina en el Alto del Cordal.


 

Con el día avanzando y la luz justa, decidimos adaptar el plan. En lugar de continuar hacia el Llosorio, optamos por la carretera de Peñamiel a Pola de Lena por Riosa, pasando por La Vega, la Foz de Morcín y un tramo de la N-630, de la que nos desviamos en Soto de Ribera para regresar a Bueño.

Datos clave de la ruta

Inicio y fin: Bueño

Distancia: 60 km

Desnivel positivo: 1.857 m

Tiempo en movimiento: 5 h 46 min

Modalidad: BTT

Dificultad: Alta (por desnivel y terreno)

Mejor época: primavera y otoño; en invierno, imprescindible buena planificación de luz y abrigo

Una ruta exigente, de las que se disfrutan con calma y respeto, que combina pistas, carreteras secundarias y tramos técnicos. En invierno los días son cortos, pero suficientes para descubrir que esta Montaña Central ofrece un paisaje de media montaña espectacular, auténtico y sin artificios. Una propuesta redonda para quien busque BTT con carácter y quiera conocer Asturias desde dentro.

          Enlace al track de la ruta 

miércoles, 7 de enero de 2026

Ruta en bicicleta por los alrededores de Mieres – 4 de enero de 2026

 



Ruta circular en bicicleta por los alrededores de Mieres (Asturias). 45 km, 1.300 m de desnivel, miradores, patrimonio minero y la Senda Verde del Valle de Turón.
 
Bicicleta de montaña o gravelpor los alrededores de Mieres, con subida al Pico Polio, miradores, descenso a Urbiés y recorrido por la Senda Verde del Valle de Turón. Una salida exigente de invierno con paisaje, memoria minera y 1.300 metros de desnivel.
Cuando pedalear es una forma de entender el territorio. Hay rutas que no se hacen para sumar kilómetros, sino para sumar sentido. Esta es una de ellas. Invierno en Asturias, enero en estado puro y una bicicleta como excusa perfecta para salir a escuchar al monte. 
El 4 de enero de 2026, con salida y llegada en Mieres del Camín, se dibuja una ruta exigente y cargada de significado: montaña, memoria industrial y paisaje auténtico.
No es una ruta cómoda ni pretende serlo. Son 45 kilómetros, unas 4 horas de pedaleo real, con 1.300 metros de desnivel positivo acumulado y una altitud máxima que ronda los 1.050 metros en el Pico Polio. Una travesía completa, de las que dejan poso.


De Mieres al Pico Polio: sin concesiones.
La ruta arranca en Mieres, todavía con el pulso urbano y el cuerpo frío. Apenas hay calentamiento posible porque la primera parte es directa y honesta: una fuerte subida hacia el Pico Polio primero por una carretera comarcal bien asfaltada para acabar en una pista un poco resbaladiza a causa de las lluvias de los últimos días. La pendiente marca el ritmo desde el inicio y obliga a encontrar ese punto en el que cabeza y piernas pactan seguir adelante. Es una subida larga, constante, de las que se recuerdan con respeto, suerte que paramos en varias ocasiones para disfrutar de unas impresionantes vistas. Alcanzada la cima del Polio, el esfuerzo empieza a devolver algo a cambio.


Cresteando hacia el Cogollo y los miradores.
Desde el Polio avanzamos por la cresta hacia el Pico Cogollo (o Cogollu). El paisaje se abre, el silencio gana terreno y los últimos metros se hacen a pie, empujando la bici. No todo es pedalear en la montaña, y aceptar ese tramo caminando forma parte de la experiencia.
Desde aquí enlazamos una sucesión de balcones naturales que justifican toda la subida previa: el Mirador de la Campa de les Abeyes, el mirador del Valle de Samuño y, más adelante, el Mirador de la Mayá de San José, ya en el entorno de la Campa de Urbiés. Parar, respirar y mirar forma parte de la ruta.
El trazado desciende hasta enlazar con la carretera del Alto de La Colladiella, un breve tramo de transición antes de volver a la pista. Pasamos junto al Monumento a los Maquis, un lugar que invita al respeto y al silencio, y continuamos hacia Campa Cimera. Aquí la ruta vuelve a cambiar de tono. Pero lo que sigue igual son las impresionantes vistas que llegan hasta los majestuoso Picos de Europa
 
De Campa Cimera a Urbiés: Asturias detenida en el tiempo
Desde Campa Cimera tomamos una pista en muy buen estado, con una subida suave que permite ganar perspectiva por última vez antes del descenso definitivo. Después, el camino se estrecha sin perder ciclabilidad y comienza a serpentear hacia Urbiés.

Es uno de los tramos más evocadores de la jornada: vallas de madera, ganado pastando en libertad y una sensación clara de estar atravesando una Asturias rural y eterna. El descenso es fluido, agradecido y conecta emocionalmente con el paisaje antes de entrar en el núcleo de Urbiés.




Senda Verde del Valle de Turón (Urbiés–Turón).
Alcanzamos con la Senda Verde del Valle de Turón, en su tramo Urbiés–Turón.
Antigua traza ferroviaria minera reconvertida en vía verde, hoy ofrece un recorrido cómodo, bien señalizado y muy agradecido para la bicicleta. Son  aproximadamente 14 km con un firme de  zahorra compactada y tramos asfaltados y mayoritariamente en descenso. Puentes de hierro, túneles iluminados y antiguos pozos como Cantiquín, Espinos o San José aparecen integrados en un entorno natural que ha ido cicatrizando la huella industrial. Técnica justa y satisfacción máxima. 
Nos detenemos en las instalaciones del Pozo Espinos donde se ha rehabilitado la torre de extracción y sus alrededores. Un viaje en el tiempo que nos hace sobrecogernos con las condiciones de trabajo y la bravura de aquella gente.
La parada en Turón es casi obligatoria. Estamos en territorio minero y el paso por el Pozo Santa Bárbara, primer pozo asturiano declarado Bien de Interés Cultural (BIC). Gestionado con el impulso de HUNOSA.  no es solo un castillete: es identidad, memoria y patrimonio vivo.









                                          Regreso a Mieres.
Los últimos kilómetros discurren desde Turón por Santa Marina y Figaredo, abandonando el valle para enlazar con Santullano y regresar finalmente a Mieres. El cansancio aparece, pero lo hace acompañado de calma y de esa sensación de ruta redonda que solo dejan los recorridos bien pensados.
De Turón a Mieres también podemos hacer el retorno por una bonita senda que transcurre a la vera del rio Caudal pero en esta ocasión optamos por hacerlo por la carretera comarcal que además de poco trafico nos lleva directamente a nuestro punto de partida.
Enero no perdona, pero cuando el día acompaña, los alrededores de Mieres ofrecen verdad. De esas rutas que, al llegar a casa, confirman que has salido a hacer exactamente lo que te gusta.



 
 











                           
Ficha técnica de la ruta
Nombre: Ruta circular por los alrededores de Mieres
Fecha: 4 de enero de 2026
Salida / llegada: Mieres del Camín
Distancia total: 45 km aprox.
Tiempo estimado: 4 horas de pedaleo (paradas aparte)
Desnivel positivo acumulado: 1.300 m
Altitud máxima: 1.050 m (Pico Polio)
Altitud mínima: 200 m aprox. (Mieres)
Tipo de ruta: Circular
Terreno: Pistas forestales, senderos ciclables, carretera secundaria y vía verde
Dificultad física: Alta
Dificultad técnica: Media
Bicicleta recomendada: BTT / gravel robusta
Mejor época: Invierno con tiempo estable, primavera y otoño

Recomendaciones: Ropa de abrigo, revisar meteorología, respetar el entorno y planificar horarios

 

 

 

 

lunes, 8 de diciembre de 2025

 VOLVEMOS, AHORA CON MÁS EXPERIENCIA PERO CON LAS MISMAS GANAS

Después de tanto tiempo, algo se ha despertado. Vuelve esa necesidad de escribir con calma, de alargar las frases para aclarar las ideas, de darles espacio para respirar. Y, sin darme cuenta, me veo retomando aquel bloq que nació en 2008 y que solo la pandemia consiguió detener.

Cuando miro atrás, descubro que aquí guardo una parte importante de mi historia: mis inquietudes, mis viajes, mis rutinas, mis descubrimientos. Escribir era una forma de entenderme y, al mismo tiempo, de divertirme. Ahora, al releerlo, me invade una mezcla de orgullo y añoranza.

Por eso regreso. Porque me apetece. Porque me suma. Y porque ciertas cosas, cuando vuelven a picar, es mejor no dejarlas pasar. Aquí empieza otra etapa, con la misma ilusión de siempre y con más ganas de contar que nunca.

Y, claro, entre medias han pasado muchas cosas. Más de una bicicleta, más amores, más formas de mirar el mundo. También una manera distinta de viajar. En este largo paréntesis nació el gravel, casi sin hacer ruido, y acabó quedándose para siempre. Su espíritu libre, esa mezcla de aventura y sencillez, esa forma de enfrentarse al camino sin prisa pero con intención… nos atrapó desde el primer kilómetro.

El gravel nos ha confirmado que cada desvío puede ser una historia y que cada sendero, incluso el más humilde, tiene algo que decir. Y todo eso —y mucho más— volverá a ser protagonista de esta bitácora. Porque la idea sigue siendo la de siempre: contar lo que nos encontramos mientras seguimos el sonido de nuestro propio tambor.

Sin grandes pretensiones, sin épica, sin artificio. Solo la vida tal cual la vamos pedaleando. Y quizá, en ese gesto sencillo, encontremos
la verdadera magia de volver a escribir.




jueves, 7 de mayo de 2020

Fin de Cuarentena

Amanecer y atardecer de un 4 de mayo. Esta es la última pagina del diario de la cuarentena. El aire nos da en la cara mientras nos desplazamos por nuestra cuidad. Disfrutaremos de nuestra reducida cuota de libertad y aprenderemos de lo sufrido, de lo padecido y de lo vivido. La ventana se ha cerrado y el teleobjetivo descansa en la estantería. La tarjeta de memoria está llena y descargaré esos trocitos de vida, poco a poco,en próximas entregas. Ha sido un tiempo difícil, del que hemos aprendido muchas cosas. Este cruce de caminos nos ha enseñado lo mejor de los que por aquí pasaron. Un barrio lleno de inseguridades, cosmopolita, multiracial y muy amable. Se nos han quedado muchas cosas en el tintero pero tenemos buena memoria y el tiempo que nos administran nuestras autoridades, lo utilizaremos para estos menesteres. De momento respiremos el aire limpio que nos ha dejado esta desconcertante pandemia.

martes, 5 de mayo de 2020

Dia 50 Coronavurus

Amanecer y atardecer de un 4 de mayo. Esta es la última pagina del diario de la cuarentena. El aire nos da en la cara mientras nos desplazamos por nuestra cuidad. Disfrutaremos de nuestra reducida cuota de libertad y aprenderemos de lo sufrido, de lo padecido y de lo vivido. La ventana se ha cerrado y el teleobjetivo descansa en la estantería. La tarjeta de memoria está llena y descargaré esos trocitos de vida, poco a poco,en próximas entregas. Ha sido un tiempo difícil, del que hemos aprendido muchas cosas. Este cruce de caminos nos ha enseñado lo mejor de los que por aquí pasaron. Un barrio lleno de inseguridades, cosmopolita, multiracial y muy amable. Se nos han quedado muchas cosas en el tintero pero tenemos buena memoria y el tiempo que nos administran nuestras autoridades, lo utilizaremos para estos menesteres. De momento respiremos el aire limpio que nos ha dejado esta desconcertante pandemia

lunes, 4 de mayo de 2020

Día 49. Coronavirus


Cada uno toma la opción y la dirección que más le conviene. Cada persona elige el momento, el medio de transporte, la compañía y el rumbo de su viaje. Debemos caminar con alegría, con decisión y con determinación. Mejor bien acompañados que solos y mejor solos que mal acompañado. En este largo viaje, lo único que no debemos hacer, es dejar amigos por las cunetas. Podemos convivir con opiniones encontradas. Debemos acostumbrarnos a escuchar y a respetar. Mejor unidos en lo fundamental. Mejor cada uno manifestándose y expresándose con confianza. Hoy más que nunca, la palabra empatia cobra sentido.

domingo, 3 de mayo de 2020

Día 48. Coronavirus

Hoy ha sido un día maravilloso. He visto gente correriendo, patinando, de paseo, con sus perros, con sus hijos, acompañándolo a sus mayores. Todo el mundo con ganas de respirar aire fresco, con ganas de tomar el sol y buscando el momento de mirar hacia el horizonte y ver un bonito atardecer. Seguramente éramos demasiados pero la, energía que desprendíamos puede iluminar una gran ciudad. Hemos sido ciudadanos respetuosos, hemos acatado ordenanzas municipales y decretos oficiales, sin apenas rechistar. No puedo sentirme más feliz de la actitud de mis conciudadanos y deseo de corazón que nuestro esfuerzo tenga su recompensa. Pero os puedo asegurar que mi cuerpo está lleno de dudas y de agujetas. Y me duelen ambas por igual.